Pediculosis: ¿Qué hacer para combatir los piojos?
Todos los años la historia se repite incansablemente. Comienzan las clases y las madres deben salir corriendo a la farmacia para comprar piojicidas a fin combatir los brotes de pediculosis de sus hijos.
Los piojos son pequeños parásitos que se alimentan de la sangre, restos de piel y secreciones sebáceas que chupan de la cabeza al picar a la persona infectada. Su contagio genera síntomas característicos: sensación de cosquilleo, fuerte picazón y, generalmente, lesiones en el cuero cabelludo (ocasionadas por el hecho de rascarse continuamente).
Los piojos se contagian muy fácilmente. ¿Cómo se transmiten? De cabeza a cabeza o bien a través del uso compartido de peines, cepillos, toallas, ropa (gorras, bufandas, hebillas, vinchas, abrigos, etc.) y objetos (cama, colchón, almohada, muñecos de peluche, etc) que han estado en contacto con una persona infectada.
Lo más importante es tomar medidas de higiene adecuadas, a modo de hábito, a fin de prevenir el contagio. Para ello, se recomienda: lavar el pelo diariamente, peinarlo y cepillarlo una o más veces al día, revisar con frecuencia la cabeza de los niños (especialmente en la nuca y detrás de las orejas), limpiar asiduamente peines y cepillos, y evitar todo intercambio de útiles de higiene personal entre los niños.
¿Qué hacer si su hijo tiene liendres y piojos? Mojar todo el pelo con una loción antiparasitaria y esperar de 2 a 4 horas. Luego, lavar el pelo con shampoo normal o piojicida y tras ello, quitar las liendres y piojos con la mano o con un peine fino. No se aconseja: cubrir la cabeza con toallas, lavar el cabello antes de aplicar el piojicida ni secar el pelo con secador.
Recuerde que para evitar un nuevo contagio es conveniente poner en remojo (en alcohol o en la loción antiparasitaria) todos aquellos elementos relacionados con el cuidado del pelo (peines, cepillos, hebillas, cintas de pelo) durante una hora; y lavar con agua bien caliente las ropas y toallas que hayan estado en contacto con la cabeza del niño.
Además, se recomienda revisar el cabello de todas las personas que convivan con el niño y que estas sean tratadas del mismo modo, en caso de presentar piojos y liendres.