Higiene dental

Publicado por admin | Prevencion | Miércoles 19 Agosto 2009 17:33

La falta de higiene dental es un problema muy común que puede observarse desde la niñez. La falta o deficiencia en el cepillado de los dientes y la ausencia o uso incorrecto del hilo dental favorecen la acumulación de residuos alimenticios dentro del ambiente bucal. Estos residuos, al no son removidos de forma regular, favorecen la formación y acumulación de placa dentobacteriana, la que puede provocar caries o sarro, y en el peor de los casos, conllevar a la pérdida de piezas dentarias.

Por ende, la adopción de buenas prácticas de higiene bucal resulta fundamental si se pretende evitar la acumulación de la placa bateriana y el desarrollo de una flora bucal patógena que resulte en la aparición de caries o halitosis (mal aliento) o en la pérdida dentaria.

Para promover la salud e higiene bucal es necesario realizar un correcto cepillado de las piezas dentarias y completar esta limpieza con la utilización del hilo dental. Pero, además, es aconsejable asistir a su odontólogo cada 6 meses.

Los dientes deben ser cepillados por lo menos 3 veces al día. Y, cada vez que se consuman alimentos dulces (facturas, tortas, caramelos, chocolates, chicles, etc) se deberá realizar un cepillado extra a fin de remover los restos alimenticios y evitar, de este modo, la modificación del ph bucal.

El cepillado debe ser complementado con el uso del hilo de nylon. El hilo dental debe ser utilizado para limpiar los espacios existentes entre los dientes, caso contrario no llegaremos a cumplir con nuestro cometido de remover totalmente los residuos alimenticios.

Finalmente, se han de evitar los hábitos nocivos de usar palillos o elementos similares para limpiar sus dientes, así como utilizar sus piezas dentarias para destapar bebidas, dado que esto puede aflojar e incluso romper sus dientes.

Pediculosis: ¿Qué hacer para combatir los piojos?

Publicado por admin | Pediculosis,Prevencion | Miércoles 19 Agosto 2009 16:45

Todos los años la historia se repite incansablemente. Comienzan las clases y las madres deben salir corriendo a la farmacia para comprar piojicidas a fin combatir los brotes de pediculosis de sus hijos.

Los piojos son pequeños parásitos que se alimentan de la sangre, restos de piel y secreciones sebáceas que chupan de la cabeza al picar a la persona infectada. Su contagio genera síntomas característicos: sensación de cosquilleo, fuerte picazón y, generalmente, lesiones en el cuero cabelludo (ocasionadas por el hecho de rascarse continuamente).

Los piojos se contagian muy fácilmente. ¿Cómo se transmiten?  De cabeza a cabeza o bien a través del uso compartido de peines, cepillos, toallas, ropa (gorras, bufandas, hebillas, vinchas, abrigos, etc.) y objetos (cama, colchón, almohada, muñecos de peluche, etc) que han estado en contacto con una persona infectada.

Lo más importante es tomar medidas de higiene adecuadas, a modo de hábito, a fin de prevenir el contagio. Para ello, se recomienda: lavar el pelo diariamente, peinarlo y cepillarlo una o más veces al día, revisar con frecuencia la cabeza de los niños (especialmente en la nuca y detrás de las orejas), limpiar asiduamente peines y cepillos, y evitar todo intercambio de útiles de higiene personal entre los niños.

¿Qué hacer si su hijo tiene liendres y piojos? Mojar todo el pelo con una loción antiparasitaria y esperar de 2 a 4 horas. Luego, lavar el pelo con shampoo normal o piojicida y tras ello, quitar las liendres y piojos con la mano o con un peine fino. No se aconseja: cubrir la cabeza con toallas, lavar el cabello antes de aplicar el piojicida ni secar el pelo con secador.

Recuerde que para evitar un nuevo contagio es conveniente poner en remojo (en alcohol o en la loción antiparasitaria) todos aquellos elementos relacionados con el cuidado del pelo (peines, cepillos, hebillas, cintas de pelo) durante una hora; y lavar con agua bien caliente las ropas y toallas que hayan estado en contacto con la cabeza del niño.

Además, se recomienda revisar el cabello de todas las personas que convivan con el niño y que estas sean tratadas del mismo modo, en caso de presentar piojos y liendres.

Trastornos del Sueño: una epidemia mundial

Publicado por admin | Trastornos del Sueño | Martes 18 Agosto 2009 17:58

Desde hace algunos años, las patologías del dormir se han convertido en una verdadera epidemia de escala mundial (con una prevalencia del 38-40%), razón por cual, hoy día, los trastornos del sueño son considerados uno de los problemas de salud pública más relevantes.

Este fenómeno global, cada vez más extendido, es consecuencia del advenimiento de la luz eléctrica y de los estilos de vida contemporáneos. Por un lado, la extensión de la luz eléctrica permitió que se determinara la duración y hora de inicio del sueño, permitiendo alargar o combinar jornadas laborales, estudiar de noche, realizar actividades de entretenimiento, etc. Y, por otro lado, el modo de vida moderno y esta nueva cultura de las “24 horas del día, los 7 días de la semana”, lleva a que el mundo permanezca alerta y despierto durante más tiempo. Y, en este sentido, lejos de comprender que dormir bien es ganar en salud, la sociedad cree equivocadamente que el tiempo dedicado a dormir es prescindible.

El modo de vida contemporáneo con sus hiperexigencias, su ritmo acelerado, sus altas presiones, sus extensas jornadas laborales, los horarios de trabajo nocturno, el multiempleo; conjuntamente al extenso abanico de entretenimientos que ofrece y al continuo bombardeo de estímulos, expone a los individuos a reacciones de estrés crónico que también modifican rotundamente los hábitos de vida saludables.

De este modo, el hombre moderno paga con el sueño las consecuencias de su estilo de vida. En el intento de adaptarse a estas nuevas pautas que la sociedad le impone, resulta honda y gravemente afectado a nivel físico y psíquico, dado que todos estos cambios propician la aparición de trastornos del sueño, al generar profundas alteraciones sobre los ritmos biológicos y sobre la calidad y cantidad de sueño.